
Toda nuestra vida está contenida entre dos paréntesis, uno que se abre al nacer y otro que se cierra al morir; y dentro de ese lapso vital recae en nosotros gran parte de la enorme responsabilidad de convertir nuestra vida en algo con significado o en una vida desperdiciada. Algunos conceptos errados del tiempo:
- “El tiempo vuela”. En realidad, el tiempo es algo fijo.
- “Tenemos que ahorrar tiempo”. El tiempo no se puede almacenar ni pedir prestado.
- “Hay que recuperar el tiempo perdido”. Es una vana esperanza; como dijo Gandhi, un minuto perdido no se recupera.
- “No hay suficiente tiempo”. Hay tiempo para todo.
- “El tiempo se va”. Nosotros nos vamos; el tiempo permanece.
En el mundo de la gerencia también existen mitos acerca de la administración del tiempo:
- “Los gerentes más activos logran más”. En realidad, hacer más no significa hacerlo mejor.
- “Las decisiones demoradas son mejores”. Pero también pueden empeorar el problema.
- “Mientras más alto el nivel, mejor la decisión”. Pero también puede ser mayor el impacto de los errores.
- “Sólo él puede tomar la decisión”. Esto es, a menudo, un acto de omnipotencia.
- “La política de puertas abiertas es más eficiente”. Es una verdad a medias: a veces diluye la responsabilidad y posterga las decisiones.
El uso del tiempo nos plantea el reto de vivir acorde con los propósitos y valores que nos importan. En “Los siete hábitos de la gente altamente efectiva”, Stephen Covey distingue lo urgente (actividades que requieren acción inmediata) de lo importante (actividades relacionadas con los resultados o propósitos que queremos obtener). Cuando nos concentramos en lo importante —buena alimentación, ejercicio, conocimiento, relaciones de calidad, familia, espiritualidad, planificación, prevención—, lo urgente (enfermedades, pobreza, rupturas familiares, estrés) se minimiza.
Una guía útil para vivir lo importante es vivir según las 5 E: esperar lo mejor (visualización), energía (salud), evolución (crecimiento intelectual), emotividad (lo social, la autoestima) y espiritualidad (conexión con algo superior a lo material, naturaleza, trascendencia).
Ojalá que, cuando ya sea tarde, no digamos como Isabel I, reina de Gran Bretaña e Irlanda:
Lo daría todo por un poco más de tiempo.
Isabel I

