
En el trabajo, en la casa: si no buscas materializar la excelencia, te estarías quedando en el grupo de los buenos y no en el de los excelentes… y buenos ya hay muchos. Aquí les dejo 5 reglas de oro para mantener la calidad en todo lo que hagan:
- La calidad es clave: genera parámetros mínimos de calidad y sigue el ejemplo de los mejores. Seguir modelos de éxito siempre es buena idea.
- Siempre hay algo que mejorar: bien sea en servicio, producto o proceso, busca siempre la excelencia. Rétate, busca oportunidades de aprendizaje y supera objetivos.
- Ten poco margen de tolerancia: el mercado no es tolerante cuando hay otros con un mejor producto o servicio. Sé exigente con lo que ofreces; si trabajas en una empresa, presta a tu empleador un servicio de calidad que genere resultados.
- Ten constancia: si lo estás haciendo bien y obtienes un resultado positivo, ¡no cambies nada!
- Mantén la simplicidad sin ser simplista: haz el máximo con los recursos disponibles. Simple no significa sacrificar la calidad.
La calidad tiene que ser construida en cada tarea, en cada operación, en cada proceso… Es imposible crearla por medio de la inspección.

