
Los buenos jefes:
- Saben cómo motivar y estimular a sus trabajadores en un buen ambiente laboral.
- Son los primeros en dar ejemplo.
- Tratan a todo el mundo con respeto.
- No generan conflictos, pero saben resolverlos.
- Dan oportunidades y saben delegar.
- Reconocen el trabajo bien hecho.
- Saben escuchar y son receptivos a las sugerencias de los demás.
- Son justos y equilibrados.
- Facilitan la conciliación de la vida laboral con la familiar.
- Conocen a sus empleados.

