
Fundamentos básicos de la calidad total:
- Orientar la organización hacia el cliente: satisfacer sus requerimientos es lo principal. La responsabilidad sobre la calidad no es exclusiva de los departamentos encargados del producto o servicio; la acción de todos tiene efecto sobre el resultado final.
- Ampliar el concepto de cliente: la organización es un sistema de proveedores y clientes internos, y aplicar la calidad significa satisfacer también las necesidades del cliente interno.
- Poseer liderazgo en costos: la calidad cuesta, pero es más cara la no-calidad. Reducir los costos de la no-calidad permite competir en el mercado con posibilidades reales de éxito.
- Gerenciar basándose en la prevención: hacer las cosas bien a la primera vez es mejor que detectar y corregir; se reduce la necesidad de control y se minimizan los costos.
- Potenciar el factor humano: la calidad no se controla, se construye, y la realizan todas las personas de la organización, sin excepción. Es imprescindible gestionar los recursos humanos desde la motivación y la participación.
- Mejoramiento continuo: la calidad es un horizonte, no una meta. Nunca se llega a la calidad total; se persigue un horizonte que se amplía a medida que se avanza.
Si lo excelente es posible, lo bueno no es suficiente.

